Trabajamos con madera certificada FSC o PEFC y priorizamos aserraderos cercanos para reducir transporte. Reutilizamos recortes en piezas pequeñas y embalajes. Elegimos tableros con bajo formaldehído y exigimos fichas técnicas transparentes. Esa trazabilidad se comparte contigo, para que sepas de dónde viene cada centímetro que habita tu casa.
Preferimos lacas al agua, aceites vegetales de alto desempeño y ceras sin solventes agresivos. Las emisiones bajas de VOC mejoran el aire interior, especialmente importante en dormitorios y espacios infantiles. Probamos resistencia a manchas, calor y abrasión, y te entregamos protocolos claros de uso para conservar salud, belleza y garantía.
Siempre que es posible, las uniones permiten desmontaje, los herrajes son estándar y las piezas críticas quedan accesibles. Esto facilita ajustes, cambios de domicilio y mantenimiento profundo. Incluimos un cuaderno con códigos de repuesto y acabados exactos, porque la inversión crece de valor cuando puede cuidarse durante décadas.